15 marzo, 2008

Después d redactar la extensa diatriba, verdadera para nada injuriosa, en "I only see roses II" (vínculo aquí) sobre los q ya quisieran ser nuestros

colegas, y al respecto de lo del artículo anterior escrito aquí, acabamos de fumarnos nuestro segundo cigarrillo en lo que va de año. Cigarrillo que como a Vos dedico, pongo entre tus labios mi empedernida consumidora de esta tabáquica disculpa para seguir vivas que a la muerte conduce si de querer huir de ella vives o fumas. Mi cuarto cigarrillo en cuatro años de retiro del mismo gracias al ictus que casi me coloca en tu presencia. Qué muertes timoratas las que se te dan, ni sirven para consumar lo mismo: muerte entera y no lateral de dejarte lela o más guiñapo imposibilitado a merced de esta gentuza que por "semejantes", eso dicen ellos, tuvimos.
Segundo cigarrillo que nos fumamos a medias, yo tu Sombra, Sombra mía pedazo de hermosos labios.
Estaba releyendo en otro ordenador aquello tuyo que reza: De demencia la noche, y mi comentario: y aun fuese día en un mundo criminales.
Estaba recordando la machista frase tuya por ahí, los interneses martilleada: La mujer debe ser bella, aunque escriba como Tólstoy (o Tolstóy) y que escribiste de jovencita como para no estar influenciada por el horrendo mundo macho en el que nos tocó la desgracia de nacer.... Y aunque escriba como el tostónTólstoy.
Bella en todas las vidas:
Esa es mi Mujer.
Arquetipo de arquetipos.
Bello se es siempre,
si así has nacido;
es algo que no se olvida,
como montar en bici...
¡Aunque jamás escribiría como el tostónTólstoy!

Y por supuesto como ningún otro tostón género macho
y sus émulas: taradas hembras.