14 marzo, 2008

Pinchen en el título y aterrizan en algo para morirse de vergüenza, no se sabe si escrito por una "poeta" y comentado por un periodista o al revés, de

lo perfecta artísticamente redactado, qué artistez, qué recuerdos tan hilados, qué jarta vino la que se dice poeta y amiga de Pizarnik.
Tal vez ella no fumase para que no le oliese su ropero a eso, aunque fuese usté a saber a qué le cantase y cante la sobaquera, pero la mente le flaquea a wiskises o a aquello con lo que se emborrachen los argentinos. También Alejandra declaraba su temor a ser una vieja borracha si hubiese alcanzado los años de la que aquí nos ocupa... Lo que pueden las amistades. De haber continuado con ellas.... Bueno ESTÁ MUERTA DE HABER CONTINUADO CON ELLAS. Si tan perniciosas fueron. Mucho más que para dejarte convertida en una piltrafa vieja borracha.

En sep. de 2002 está escrita esa bazofia de nota aludiendo a bazofia libro de esa tal, que hasta de mala tiene el nombre, Malinow. Y ahora pienso con intranquilidad que tal vez Alejandra me hablase desde Otro Mundo, ¡5 de diciembre y 2002!, sólo con el propósito de que llegase a propinar en su nombre una patada en la lengua por trasero que tiene esta tal... que por donde come excreta.
Nunca más claro que aquí aquel refrán cervantino del no con quien naces sino con quien paces. No con quienes te hundieron, dado que te acompañaron para tan sola estar siempre, la vida, sino con quienes… les ocurriera otro tanto de lo mismo: Hundidos dado que nos acompañaron para tan sola estar siempre.