"La rebelión es mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos" Alejandra Pizarnik-en esta vida

"Solo veo rosas" Alejandra Pizarnik-más allá de esta vida-

Solo soy pura rebelión, vino a decir... aunque no sola estás

Vos no está sola. Y esta rebelión se hará. Y no desde la soledad. No desde cuatro gatos somos y por eso nos pisotean. ¡Una ola de Rebelión vendrá que tambaleará los cimientos podridos de estas sociedades.


23 enero, 2009

Convocar al final de los tiempos

No sé si lo pasamos, creo que no, en el diario a mi hermana "Para acabar con el mundo", esta parte del libro a ella dedicado. Da igual hacerlo aquí:

Ya que tanto se anuncia el fin del mundo como llama que abrasará cerebro y pelo hasta acabar con todo. Quiero profetizar otra clase de final, quiero inducirlo provocarlo, desde mi libre arbitrio, claridad de espíritu convocando la vuestra. Como una libre elección, solución la mejor de las posibles a esta porquería de mundo, sistema, que ¡¿cómo hemos podido aguantar milenio tras milenio?!, sistema con corto tiempo ya para desgraciar más vidas.

Llamo a mi lado a las fuerzas de cuantos no se resignan a enterrar a sus muertos, a cuantos no se resignan con esa pérdida escandalosa.
Convoco en nuestros nombres y en los suyos ese FIN DE LOS TIEMPOS.

"Mis tiempos están en tus manos". Esta cita bíblica que ella puso en la lápida a nuestro padre.
¿Y en manos de quién están los tiempos si no en nuestras propias manos? En las manos de todos están los tiempos, justo es convocar al final del calendario si para el fin más justo de todos: No seguir permitiendo, ¡no dar cancha más!, a la injusticia de la muerte confeccionando huesos de otros huesos (como dice el poema de Angel González que acabamos de introducir en nuestro diario "Poesis y poes@s sin mercado I" http://ofertopoesia.blogspot.com/2009/01/terminan-los-diarios-de-alejandra.html , trepando por los siglos y los huesos) ¡Que la vida se confeccione de la vida, no de la muerte de nadie! Que para que él se llame Angel González o yo Carmen López no exista más este río de sangre que a la carne nos trajo como si fuese algún regalito. NO CONSENTIR MÁS LA MUERTE, ENTRE O NO ENTRE EN LOS PLANES DE DIOS, DE LA NATURALEZA, DE LA CIENCIA, DE LA RAZÓN. Sólo hay una razón y ésta sola: ACABAR DE RAÍZ CON EL SUFRIMIENTO, QUE ES ACABAR CON EL MAL: ACABAR CON LA MUERTE, ¡SER AL FIN "ÉSTE QUE VENCE A ÉSTE" DE UN SUEÑO INCUMPLIDO, SER AL FIN EL FINAL DE TODO SI FUIMOS ALGUNA VEZ SU PRINCIPIO, EL FIN DEL TALLER DE CONFECCIÓN DE LA MUERTE HACIENDO UNOS HUESOS CON OTROS.

Mis tiempos están en tus manos... Están en mis manos, vuestras manos, no en las de ningún poder siempre tercero, puesto detrás de las nubes cuando lo cierto es que cómodamente sentados en sus lujosos despachos, mansiones, etc.
¡Mis tiempos están en mis manos! El tiempo de todos en las manos de todos que como libre elección tienen acabar con la muerte o continuar con su representación.
¿Y cómo empezar a demostrar esto, que tus tiempos, mis tiempos, son tuyos míos, no de poder tercero? Ahuecando primero a todos los pésimos poderes de la Tierra de sus cómodos despachos, diciéndoles: ¡HASTA AQUÍ HEMOS LLEGADO DE VUESTRA IMPUNE ACTUACIÓN COMO DIOSES, HASTA AQUÍ HAN LLEGADO VUESTRAS MANSIONES, VUESTRO SER LO O LOS ÚNICOS QUE SIGNIFIQUEN A LA HORA DE LAS DECISIONES QUE A TODOS ARRASTRAN, OS HAYAMOS O NO ELEGIDO! (cuánto dudamos de lo ciertas, de lo verdad, ya no únicamente de lo acertadas, de esas elecciones)

Mis tiempos están en mis manos. Y ahora vamos a ir al fondo de la Verdad, al fondo nada más que hasta el fondo. Ahora todo el dinero comunitario se empleará en ciencia que averigüe lo eterno o efímero de la vida; ciencias físicas biológicas que no estarán únicamente en manos de cuantos se apañen ahí para ellos la exclusiva dirección. Ahora nos dejaremos de altares a nadie, y menos a humanos o a sus monstruosos caprichos de dioses. Se acabaron los sucios negocios; se terminó el relegar la inteligencia a los vertederos o a los calabozos, a la marginación, sólo porque no exhiba título de poder temporal o intemporal que diga: "Acéptenle como sabio conductor de ustedes borregos que le sigan, pues lo decimos nosotros aquellos en cuyas manos está el poder del tiempo y, por tanto, la vida y la muerte de todos".

Mis tiempos están en mis manos, aunque tú hayas decidido que por ello me ahorquen. ¿Están los tuyos en las tuyas, o has delegado a terceros cuanto eras, eres, puedas llegar a ser; ¡o eres aquel bicho, temporal o intemporal, en que todos han delegado "sus" tiempos, para decidir sus vidas cómo han de vivirlas, cuál es el plazo exacto de la entrega del borrego al matadero o al taller de confección de la muerte que con unos huesos haga otros!?

¡¡Así se convoca al FINAL DE LOS TIEMPOS!! AL FINAL DE TODOS LOS CALENDARIOS CORRUPTOS.

0 voces del otro lado:

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails

Grupo poético de Sombra & Sombra Dentro de mí con ella que es yo