Y ésta es una de las dos formas de prostitución vistas en la profesión poética,
profesión del escribir, del decir:
La marginación,
prostituta a la fuerza del ser apaleada o lapidada en su indefensión.
¡Que no cuentes con otra si es que escribes
más que con la de Platón,
si es que escribes con dignidad la que le faltó hasta a Platón
y el mismo lo reconociera,
pues era macho y no hembra griego y no bárbaro libre y no esclavo:
-De la ciudad a las puertas -dijo- colocad a los poetas;
pero no de centinelas, de parias, de delincuentes;
de la ciudad a las puertas,
no para impedir que la fealdad de la maldad se asiente en el lugar;
de la ciudad a las puertas,
para que no haya respuestas ni esperanzas,
ni para el tratado como criminal por el delito de ser el auténtico propietario
de cuanto los demás usurpan por toda legitimidad,
ni para éstos, esperanzas ni para éstos,
que se duermen al buen recaudo de la impunidad
pensándose que no habrá otra mayor que a ellos les usurpe lo usurpado
(y el que robare al ladrón, tiene 100 años de perdón, que no de soledad,
ó 77 veces 7 vidas el que elimine al asesino,
a desdoro de la falacia que pregona en contrario)
Los poetas fuera de las puertas del lugar,
poetas prostitutas están....
Pero más prostituto es lo que se quedase dentro.
Una prostituta moribunda:
poeta con amargura que no con fama ni éxito.
De tenerlo ¿le habrían usurpado, arrojado de lo suyo?,
de ser la victoriosa escoria
¿arrojaría o sería arrojado?
Y en la España que pisamos,
tan democráticamente sucia como la Grecia de Platón,
como el mundo de todas las épocas,
esta España de las Hurdes no recicladas ni por el socialismo,
sólo existió un Machado para salvar de las puertas del lugar,
y por tanto de la profesión más antigua del mundo:
la de encadenado a la roca para que con más comodidad le devoren el hígado,
sólo existió un Machado para salvar de ser arrojado fuera de las puertas del lugar a un Alberti,
sólo existieron un Machado, un Alberti, un Lorca, un Hernández,
que la buena posición te ampare hermano, o lo hagan los curas y "filósofos" de tu tiempo,
la panda de intelectuales que decidieron, u otros les decidieran para así serle más cómodo,
que la ciudad les pertenece, como Atenas a Platón,
para dictaminar quiénes o no quiénes deber ser colocados a las puertas
y parecer las prostitutas,
cuando la única prostitución es la que se ejerce de puertas adentro del lugar,
de todos los lugares donde los poetas y todos los intelectuales, prostitutas están y son,
aunque pretendan que encima lleve la fama el chivo expiatorio de sus prostituciones
y que por esas prostituciones colocaron fuera....
Les dolía el ejemplo.
Sólo existió un Machado,
para que por una vez un premio poético fuese portalón de entrada
y no lápida al valor.
Pues aquí, poetas prostitutas estamos, que no somos,
pintando la intimidad más honda de los humanos,
esa que no quieren ver ni asomándose al espejo,
que sustituyen como Wilde hasta los cristales de las ventanas
con paisajes de sus pintadas honras
con tal de callar al reflejo que desde la intemperie les habla de su deshonra.
Algo has escrito tú, quizá en "Je ne vois que des roses", sobre este
Los poetas a las puertas del lugar, de todos los lugares, poetas prostitutas están.
Aunque aquí vemos que las verdaderas prostitutas jamás holgaron a la intemperie sino detrás de los cristales pintados con sus falsas honras, tras de las calentitas puertas de la propiedad que usurpan, que ni con una gota de su sangre alzaron... Tal vez gota de esperma, menos líquido vaginal, aunque también alguno.
Pues no en Je ne vois, sino aquí mismo decías algo, en el mayo en el que te masacraron aquí en blogger a soeces comentarios que se pretendían anónimos (en el mayo en el abril, en el agosto y diciembre, todo un enterito año): http://soloveorosas2.blogspot.com/2008/05/estoy-tan-absolutamente-consternada-por.html
poetas prostitutas que son... y luego los que no están y por ello prostitutas:
vivir lo impropio
que ellos también lo viven
y por lo mismo todos prostitutas,
los que tapan el reflejo de la verdad con sus pintadas honras
y a ti que te pintarrajearon para estigmatizar tu verdadero reflejo
jamás de puta aunque te hubieses pasado por la piedra a la entera masculinidad planetaria.
Puta es una condición moral que bien saben, aunque procuren no decirlo,
o acallar las bocas que eso hagan, los de las pintadas honras.

Y me tomo la libertad de subirte aquí esta imagen de un lupanar (eso dice la búsqueda de imágenes Google) el bien preparado comedor de los de las pintadas honras.
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