"La rebelión es mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos" Alejandra Pizarnik-en esta vida

"Solo veo rosas" Alejandra Pizarnik-más allá de esta vida-

Solo soy pura rebelión, vino a decir... aunque no sola estás

Vos no está sola. Y esta rebelión se hará. Y no desde la soledad. No desde cuatro gatos somos y por eso nos pisotean. ¡Una ola de Rebelión vendrá que tambaleará los cimientos podridos de estas sociedades.


28 febrero, 2010

Y si la asociación de "poetas" (debiera existir algún tribunal examinador que habilitase para decir de sí mismo dedicarse a ciertas ocupaciones) en red que os habéis dedicado a mancillar mi nombre, pensáis que habéis quedado impunes....

Día llegará en que lo que hicisteis a oscuras se publique desde los terrados, tejados, tribunas, vías públicas, o el sendero, hasta ahora tortuoso esperemos que pronto aclare, de la cultura.

Si pensáis que ocultaréis para siempre vuestro rastro... Algún día os dejará ciegos, puesto a la luz. Si pensáis que lo ocultaréis para siempre habiendo fingido ser vosotros objeto de no se sabe qué montajes de ataques que jamás existieron

Y venir a dar aquí

Y venir a dar aquí
donde cualquiera es poeta
como no reclama para sí
el hecho de ser físico o cirujano.

Primero los concursos literarios
que destrozan tu vida no bien quiso despegar
.... pues tú eras diferente,
eras diferente y lo dejabas claro.
Y ahora esto.

Venir aquí donde cualquiera,
¡y hasta con libro publicado!,
es poeta
tras haber escrito cuatro porquerías
que nada dicen de lo básico,
ni de lo humano;
ni siquiera de los instintos,
por más bajos:
Cuatro porquerías que hablan únicamente de su ego
no refinado por los sufrimientos
y menos por los años y años de escritura.

Un desaliento total,
un gran fracaso de todo lo válido.
¿Sólo quedará la porquería
arrastrada por este río sin valor
que vino a sustituir a los concursos literarios
llevando todo su espíritu infame del a dedo,
del relaciones públicas,
del yo estoy pues me lo pagaron o me lo pago,
mi personal fortuna o las subvenciones,
ese patrimonio que se obtiene del estado
que previamente se lo robó a alguien?
¡A mí en este caso!
De mis trabajos y negocios menestrales
arruinados también por esta sociedad hipócrita
corroída por todos los gusanos
del intelecto y de la moral.

Y venir a dar aquí.
Y tener que seguir aquí
por más que de nuevo te asesinen,
renueven su crimen al ser diferente,
esta vez a la luz del día,
da lo mismo la de estos electrones del internet.
Aquí, donde todos acabaron poetas
aunque no físicos ni cirujanos.

Esto es lo que la cultura, esa minúscula y oficial,
hizo por la Cultura,
la de verdad,
la que escribimos con sangre
todos los que fuimos sacrificados a su indignidad.
La indignidad, permitida por esa cultura minúscula oficial,
¡lo indigna que es esa misma cultura oficial!,
de que cualquiera pueda ser poeta
aunque jamás se atreva a lo mismo
diciéndose físico o cirujano.

26 febrero, 2010

Dic de la homosexualidad a la hetero

Tú piensas que yo me equivoco y yo creo que eres tú la que yerra pero de mu mala manera (yerro en pandilla que se toca a menos responsabilidades, aquello del pelotón que siempre fue de los torpes y de fusilamiento siempre fue, se lo digan a los niños "diferentes" en las escuelas, institutos, luego universidades, la vida después, acosados sin conmiseración, consideración, humanidad ninguna) Tú piensas que tu mundo es el mundo y es el que debe ser, pues a falta de otro, y más aún a falta de mejorarlo (por aquello de los acosos y los asesinatos efectuados tintándose o no las manos de sangre, los peores, los últimos, esos peores asesinatos que dejan a las víctimas vivas... todo sea para volver a repetir la misma crueldad siempre renovada a grados de más saña); y yo creo que tu mundo es el que desaparecerá más bien tarde, siempre demasiado tarde, que temprano, ¡que ya mismo!, que no hubiese existido ni en la memoria como nos queda la historia para recordar a cada instante que lo que fue, es y seguirá siendo. Tú te carcajeas de que yo considere tu mundo a extinción, cuando sabes de sobra que es el mío el que lleva revolviéndose en la tumba por salir desde que éramos monos.

Tú te carcajeas; lo hiciste ayer, lo haces hoy ¿y también mañana? Día vendrá que se te yele en la boca la sonrisita final dejándote con ese rictus como foto de esquela.

¿Puede entonces haber ahí, tú que te regodeas en mi no existencia después de procurarla, puede haber ahí, que yo te deseo tu mundo muerto y tú te carcajeas de saber que habéis hecho muy bien, eso lo único que sabéis hacer bien los de los pelotones (siempre de fusilamiento y siempre de torpes), vuestro trabajo de enterradores; puede haber ahí consenso, convivencia, ¡y amor de cuándo!, en qué ocasión semejante sentimiento tan mentado por parte de los que follan?

Le decía yo en aquel poema mío de mi primerísima juventud, le decía yo o le decía la homosexualidad a la hetero (cito de memoria, espero acordarme de la musicalidad):

Entre tu mundo y mi mundo hay un abismo,
que caiga, ¿cuál será, quién de las dos?

¿Yo estoy en el abismo?
Gracias a ti desde luego.
Llevamos así milenios.
Pero yo ya te digo que he de resucitar
dado que todavía no nos sucedió la vida.
Más hondo será tu sepulcro
en el que no me molestaré ni en escupir
como vosotros sí a mi rostro.

Ya ves que te trato de "vosotros". ¿Cuándo fuiste tú una, uno?
.............................................

15 febrero, 2010

Temo que se nos escapa algo

Temo que se nos escapa algo
Irremediablemente se nos escapa.
Ni sentir ni razonar.
Se nos escapa.
Y ni palabramarse ayuda,
ni rozar a los muertos con ese susurro
suspirando que resuciten,
o alargando la mano como yo en aquel sueño
en el día del asesinato de Pizarnik en Argentina,
alargando la mano con un poder remoto
en todo el Universo albergado
venido de todo el Universo
deseando que aquella mujer del sueño
se levantase de su tumba,
mientras otra mujer que rechazo
intenta detenerme
diciendo que sacrifico mi vida,
que lo único que logro es sacrificarme
no sacar a nadie de su sacrificio
sí o no consumado.
Imagino de esa misma sensación
al Cristo, viéndose, él viéndose,
en el mismo destino, mismo tránsito
en el que yo ahora me diviso
a tantos años del sueño
que me lo pronosticase:
viéndose morir en vano
sin salvar a nadie
resucitar a nadie
sólo hundiéndose él mismo
en el mismo pantano que todos.
Imagino al Che en su selva boliviana
sintiendo lo mismo sufriendo lo mismo:
qué se nos escapa, qué perdimos,
qué no supimos tener en cuenta
para hundirnos en este pantano
que pretendimos desecado
convertido en jardines.

Ni sentir ni razonar.
Algo se nos escapa.
Pero ¿qué puedo hacer si no esto,
intentar recoger del naufragio de mi vida
cuantos tesoros, palabras más posibles
que a lo largo de toda una vida fueron escritas
y estrelladas contra esas rocas soles
que decíamos en aquel poema
de los lejanos dieciséis?
¿Quién, incluso de entre los muertos,
vendrá a tomar mi verbo
de ese sumidero que se le ha decretado
para salvar algo de lo que fue una vida?
¡¿Qué planetaria misión nos espera
si no salvar mi propia palabra
del anonimato de las tumbas?!

¿Qué si no hacer lo que ahora inicio
en “Los libros que me impublicaron”
y debí comenzar hace ahora cinco años?
Tantos disgustos me hubiese ahorrado
por pretender contar aquello
de las voces surgiendo desde otros mundos
hablando a los treinta años justos de su muerte:
Solo veo rosas,
la que dijo la rebelión es mirar una rosa.
Mi tía mi hermana prometieron también lo mismo:
Decir desde el Otro Lado.
Quizá se refugiaron en la fuerza
de aquella voz argentina
para romper las dimensiones vivo-muerto,
¿muertos nosotros,
a experimentar eso,
ellos los vivos?

Se nos escapa algo.
Pero a mí no se me escapa;
me lo mutilan;
me lo cercenan.
Debo retornar a mí
mis aventadas cenizas
antes del entierro
y componer el cuerpo que quemaron,
que las deficiencias sociales enmudecieran,
para hacer lo mismo que aquella
que ya camina para sus 40 años de enterrada;
¡y volver mi voz de entre los muertos!
si no puedo volver los muertos a la vida.

Pero a mí no se me escapa.
Me lo mutilan; me lo cercenan.
¿Qué ciencia pretendería
hablar o escuchar el libre pensamiento
de los no especialistas;
qué religiones sin sus papas,
las profundidades del espíritu?
No encontraremos la Teoría del Todo
quedándonos a sus puertas;
no rasgaremos los velos de lo desconocido…
Solo pondremos a salvo los pequeños poemas
testigos de una vida.

No encontraremos.
¿Y ellos la encontrarán?
Ellos que prescindieron de cuantas voces
de los muertos y los vivos.
Temo que era un camino de todos,
como aquel de la Salvación
con S mayúscula.
Temo que la ciencia y el espíritu iban de la mano
y alguien hizo, demasiados hicieron,
lo que con toda relación homosexual
las sociedades en las que habitaron,
lo que Platón decía hizo dios al principio,
lo que Salomón amenazase para saber la auténtica
a las madres que reclamaban el hijo
como únicamente suyo:
Cortar por el centro donde el corazón habita
para matar con el sagrado pretexto de dar vida,
como aquellas lobotomías,
electroshock, sesiones de terapia idiotizante
hasta sedar las almas al rango de semovientes.

Algo se nos escapa a las puertas que abren todos los abismos
o estrecho pasaje que al Paraíso conduce,
esa unión de propósitos a la búsqueda
de lo común a todos, de lo fundamental.
Se nos escapa la colaboración,
tener en cuenta todas las voces,
¡si se nos escapa incluso llevar
eso FUNDAMENTAL al lugar que merece,
al centro de nuestras vidas, esfuerzos!
¡Si se nos escapa la más fundamental justicia
que hiciese imposible la miseria,
QUE ELLA ES ÚNICAMENTE FRUTO
DE LA AVARICIA DE ESOS CUANTOS
QUE TODO LO DOMINAN
HABIÉNDOLES REGALADO
TAN INCONSCIENTEMENTE COMO HICIMOS
LA CONDICIÓN DE DIOSES
MEDIANTE LOS MERCADOS
LAS ARMAS
LAS REGLAS DEL JUEGO SOCIAL SUCIAS!

Te me escapas Pizarnik,
día de la Resurrección de los muertos,
día del Conocimiento que abrasase
bastante más que los aceleradores ahora mismo en uso.
Te me escapas.
Siento que te me huyes
desde el mismo momento en que aquí vine,
al internet de las comunicaciones planetarias,
a dejar tu mensaje de Otra Vida….
Pero al fin salvaré mis palabras de las cenizas.
¿Y salvaremos incluso eso,
el tiempo que nos disminuye,
gracias a las ciencias del calor, entrópicas,
de dinámicas incomprendidas,
ni cuánticas ni clásicas, ni relativistas,
tal vez Higgs, únicamente el vacío
que nos enraíza;
y salvaremos incluso eso,
una voz con todas las promesas de lo mismo
que fue desgranándose a lo largo,
cuatro décadas, de esa búsqueda?



¡Lo sé! ¡Lo sé!
Si me voy de aquí me traga el río.
Es mi destino: "hoy voy a morir".
Pero no, la fuerza de voluntad todo lo puede.
Están los obstáculos, lo admito.
No quiero salir.
Si tengo que morir, será en esta cueva.
Las balas, qué me pueden hacer las balas
si mi destino es morir ahogado, pero voy
a superar mi destino. El destino se puede
alcanzar con la fuerza de voluntad.
Morir sí, pero acribillado por
las balas, destrozado por las bayonetas,
sí, no, no, ahogado no...
un recuerdo más perdurable que mi nombre
es luchar, morir luchando.


Ernesto Guevara
El Che de la Revolución que jamás se hizo
y llegó a atestiguarlo, ¿su más rotunda antónima?,
no, la poesía guarda ese puñal debajo
con el que salir a vender cara su vida,
y ella así lo dijo,
aunque la rebelión se le convirtiese
en mirar una rosa
la rosa de nuestra sangre misma
La rosa desparramada imprime gritos en la nieve
Alejandra Pizarnik

11 febrero, 2010

“Morir es algo espantoso, del mismo modo que nacer es algo ridículo”

G. Santayana. Aquel filósofo nuestro que de madre española-filipina, patria norteamericana, y eso que padre español (no debió tener el hombre muy buen concepto de la figura materna cuando ni se casó, eso sí no abandonaron él ni la riqueza materna aquello de ser conquistados o asimilados dejándose de conquistas, hay que saber cambiar de bando cuando las cosas se tuercen y en vez de ser los “últimos de Filipinas” no dejar de ser nunca los primeros con algo, que si no España que no supo defender nuestras riquezas de colonizadores, pues bien vale Norteamérica que se las asimiló) en sus “Pequeños ensayos”.

Nacer es abrirse de piernas de un modo funambulesco,
no basta con abrirse de brazos.
Aunque como de brazos se abra
aquello que das a luz,
mientras…
Ya sería jodío niño
negándose a cumplir su obligación
de abandonar el nido.
Bebé de la generación nini,
ni estudia ni trabaja ni se va de casa,
como es lo suyo,
como fue lo suyo en todos los tiempos.
¿Dónde hubiesen ido los clanes
de sus integrantes partir,
así, sin más intrigas?
Si nacimos sociales,
nacimos sociales a las maduras y a las duras.
¿Ahora de qué se quejan
estos padres siempre insatisfechos?
¿Cuando conviene clan y panda
y cuando no conviene no?

Y nos recuerdan palabras de nacer y muerte, este nacer visto como algo ridículo por Jorge de Santayana, palabras de nacer y muerte en Alejandra, aunque en ella ese nacer fuese además de grotesco, lúgubre:

El nacer, que es un acto lúgubre, me causaba gracia. El humor corroía los bordes reales de mi cuerpo de modo que pronto fui una figura fosforescente: el iris de un ojo lila tornasolado; una centelleante niña de papel plateado a medias ahogada dentro de un vaso de vino azul. Sin luz ni guía avanzaba por el camino de las metamorfosis. Un mundo subterráneo de criaturas de formas no acabadas, un lugar de gestación, un vivero de brazos, de troncos, de caras, y las manos de los muñecos suspendidas como hojas de los fríos árboles filosos aleteaban y resonaban movidas por el viento, y los troncos sin cabeza vestidos de colores tan alegres danzaban rondas infantiles junto a un ataúd lleno de cabezas de locos que aullaban como lobos, y mi cabeza, de súbito, parece querer salirse ahora por mi útero como si los cuerpos poéticos forcejearan por irrumpir en la realidad, nacer a ella, y hay alguien en mi garganta, alguien que se estuvo gestando en soledad, y yo, no acabada, ardiente por nacer, me abro, se me abre, va a venir, voy a venir. El cuerpo poético, el heredado, el no filtrado por el sol de la lúgubre mañana, un grito, una llamada, una llamarada, un llamamiento. Sí. Quiero ver el fondo del río, quiero ver si aquello se abre, si irrumpe y florece el lado de aquí, y vendrá o no vendrá pero siento que está forcejeando, y quizás y tal vez sea solamente la muerte.
La muerte es una palabra.
La palabra es una cosa, la muerte es una cosa, es un cuerpo poético que alienta en el lugar de mi nacimiento.

La muerte es una palabra… Terrible, terrible palabra, fea como pocas, como pocas criminal. La muerte y el nacer como lo mismo, aunque viésemos lo cómico de lo último, último que fue siempre primero, nacer, cuando tan lúgubre. Imprescindible para estar aquí ladrándole palabras… a lo mismo terrible.
“Y yo una gloria os daré que más que hijos e hijas”. Se dijo para consuelo de los que nos quedamos sin experimentar eso terrible del abrirse de piernas, eso funambulesco y hasta grotesco irrisible, de poner sobre el mundo otra tragedia más u otra gran juerga que, ambas, acabarán en la meta común que nos recuerda Séneca:
“La muerte está en todas partes. Por un favor insigne de los dioses, si cualquiera puede arrancarle al hombre la vida, ninguno empero puede arrancarle la muerte; mil caminos conducen a esta meta”.
Esa meta común para la tragedia y la gran juerga tan de escalofrío por lo de injusticia, que la paga sea idéntica.
Eso terrible del abrirse de piernas, que al menos la que lo pare lo paga; pero ¿y el que la puso a parir? ¿Qué paga éste? Esa injusticia de la meta idéntica para la tragedia y la gran juerga que decíamos. PAGA SU LO QUE SE DIVIRTIÓ para que la otra se abriese de piernas ridícula tremendamente, SU LO QUE SE DIVIRTIÓ arrancándoles del limbo, nido, a la NINI generación de los nonatos que de habérseles consultado por Ni Ni nacer hubiesen optado, no ya ni estudian, ¿dónde el aula?, ¿en qué sociedad del descerebre donde sólo es gratis delinquir al precio de las aulas y los libros, al precio de la ninguna salida, vivo enterrarte si optas por el libro que NI puedes comprar en lugar de por la delincuencia mejor camino para tener algo que vender tú y todos compren?; no ya ni trabajan, ¿cómo?, ¿en qué?, ¿quién paga los salarios que no sean de hambre, del estar encadenado de por vida al idéntico lugar del no prosperarás nunca?

Un buen cuerpo poético el que alienta en el lugar del nacimiento

04 febrero, 2010

Y ese rebelde es siempre el muerto, LA

...Hasta pulverizarse los ojos.
Si miras al abismo, éste te asimila;
si miras a la absoluta rebelión,
no hay camino de vuelta.
Si miras a la cumbre
ella te succiona
como si hubiese desaparecido la gravedad.
Volando libre...
Y es solo mirar una rosa.

La rebelión es mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos

Mirabas a la perfección
al abismo - a la cumbre.
Bien sabe el Cielo
de lo que es arriba es abajo.
El Cosmos sabe que no existe ese punto cardinal,
esa dimensión solo referencia planetaria.
Una aúrea rosa en toda la latitud
y longitud de sus pétalos.
Un "así es la rosa"
no me la toque nadie
pues era mi rebelión.
La rebelión de mis ojos
que ya son un todo con ella.
Polvo de luz, ya no huesos,
cuando ni siquiera pronuncias
la palabra tierra.

01 febrero, 2010

La tumba de Jesucristo en Talpiot y la de "el soldado de los milagros" en Melilla

Ni los propios tuyos
hacen causa contigo,
si es que van a matarte
o ya lo hicieron.
Una tumba olvidada
durante veinte años
¡o durante dos mil!
Unos labios sellados
durante todo ese tiempo,
hayas escrito o dado a escribir
los Evangelios,
hayas cantado con la voz más dulce
que mereciera otro lugar que no la tumba
que no el silencio de la injusticia.

Ni los propios tuyos,
que sólo recuerdan tu nombre
deciden recordar-averiguar el sitio exacto de tu tumba
si los milagros dan fe que has vuelto,
¡que aún sigues ahí!,
QUE AÚN SIGUES AHÍ AGUARDANDO EL DÍA
DE LA JUSTICIA IMPOSIBLE.

No, ni el Cristo con su sepultura desvelada en Talpiot,
era lo que esperaba la Iglesia
que explotó su nombre de carpintero de Nazaret
durante dos mil años
convirtiendo el nombre de aquel justo
en otra organización viciosa criminal más
de las tantas que corrompen las vidas y las almas;
ni tú, soldado a la fuerza,
cantante y guitarrista de corazón,
eres o vuelves como lo que esperaba tu familia de ti...
Nada, que no volvieses esperaban,
que te pudrieses debajo de la tierra de la injusticia
tan lentamente como tantos se pudren
esperando el Día de la Reparación.

Pero ahí están:
La tumba del carpintero que realizase tantos milagros en vida
sin realizar ningún otro milagro más
--piden un milagro y esto es lo que se les dará--
ni con su propia sepultura
para pasmo de víctimas y sus cobardes verdugos;
la tumba del soldado, desconocido que tenía familia,
allí en Melilla,
realizando esos milagros
que aquel muerto no hubiese deseado realizar,
sino cantar, componer,
con su voz, su guitarra,
ese era su milagro, su don,
que le fue arrebatado sin explotarlo,
vida de la que le privase la criminal envidia,
vida que hubiesen olvidado hasta los propios suyos
sin mediar milagros.

Cuántas almas así injusticiadas en el olvido más cobarde;
Cuántas vidas así arrebatadas, perpetua impunidad para sus verdugos...
Y ni los propios tuyos hacen causa contigo,
si es que van a matarte
o ya lo hicieron.
¡Te sentenciamos al silencio!
....Si no median milagros
¡Y HASTA MEDIANDO!

http://www.cuatro.com/cuarto-milenio/videos/avance-soldado-milagros/20100129ctoultpro_41/

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